Random Post: Formas de hacer turismo
RSS .92| RSS 2.0| ATOM 0.3
  • Inici
  • Qui som?
  • Què oferim?
  • Horaris
  • Revistes
  • Actualitza´t
  • Inscripcions
  •  

    Nuestra fuerza interior

    Padecía yo, fobia a la sangre. En cuanto me hacía un corte, y veía caer la sangre, sentía unos    fuertes pitidos os en los oídos, unas  náuseas insufribles y caía sin sentido. Después me sentía mal durante bastantes horas, hasta que lograba recomponerme.  Un día mientras limpiaba los cristales de una ventana de graven; caí  y la muñeca de mi mano derecha  fue rompiendo los cristales hacia abajo.

    La sangre empezó  a   chorrear y el proceso que yo conocía bien, se puso en marcha.- Mi mente   funcionó con la rapidez  del relámpago-. No podía permitir que pasara. Me encontraba a solas con mi hija de tan sólo cuatro años. La idea de que ella me viera tirada en el suelo sangrando y sin conocimiento, me aterró. Debía impedirlo como fuera. Algo desde dentro de mí se opuso con una fuerza tremenda y desconocida a la posibilidad de que mi niña pasara por aquella experiencia.

    Conseguí  no caer. Fui al lavabo a taponar la herida que afortunadamente no era  muy importante. Cuando me vi en el espejo, la descomposición de mi cara me  asustó. No recuperé el aspecto normal  hasta el día siguiente. Pero  partir de aquí descubrí algún tipo de mecanismo por el cual aguanto. Nunca más he vuelto a caer ni por la sangre ni por ninguna otra cosa.  Y es que poseemos una enorme fuerza interior que desconocemos y que  se pone en marcha cuando hay una necesidad de fuerza mayor.

    2 Responses to “Nuestra fuerza interior”

    1. María Naranjo escrigué:

      Tienes razón Asún, en las fobias y en todo lo demás, lo que hace falta es esa fuerza de voluntad para vencer todo aquello que nos propongamos. Estoy pensando por ejemplo en los fumadores. Que no darían algunos por tener una segunda oportunidad cuando sus pulmones se niegan a dejar entrar el aire. Es algo horrible. Pero a pesar de conocer las consecuencias, cuando ya han entrado en esa adición no son capaces de dejar lo que tanto daño le hace a su salud.
      Es un tema muy delicado, ya sabemos que algunas personas se ponen a la defensiva en cuanto escuchan algun comentario de este tipo. Y realmente es algo absurdo, nadie le impide a nadie hacer lo que le venga en gana, pero sobre todo respetando la salud de los demás. Ánimo y dejar de estar presos de un simple cigarrillo.
      Besos.
      María

    2. Asun Aguilera escrigué:

      Estoy de acuerdo María, Las personas son libres de atentar contra su propia salud, aunque eso sea una auténtica locura. Pero no tienen derecho a atentar contra la salud de los demás.La carga que supone para el sistema público de salud, tampoco es justa. Salir de una adición es al parecer, para algunas personas una tarea casi imposible si han de hacerlo solos, pero siempre se puede buscar la ayuda que sea necesaria.

    Deixa un comentari