La fiesta del marisco
Estoy segura que todos conocéis Galicia, pero aunque así sea, os quiero recomendar que la visitéis en una época concreta del año, en octubre. Para ser más exactos, en el puente del pilar, sobre el 12. Mis razones para haceros tal recomendación no son otras que participar en las fiestas que se celebran en un pueblo costero de la zona, Ogrove, Pontevedra.
Eso si, para disfrutar de esas fiestas es necesaria una única condición, el marisco deberá estar entre vuestros platos favoritos. De esta manera, disfrutaréis como yo lo hice en su día, degustando todo tipo de delicias con sabor a mar, arroz de marisco, mejillones marinera, almejas, pulpo gallego, gambas y cigalas a la plancha, percebes, etc,… acompañados siempre de riveiros, alvariños y otros vinos de la zona.
Montan carpas para la ocasión, delante del puerto, con mesas, cocinas, planchas y todo tipo de enseres. Preparan los platos al momento y delante de los visitantes, con lo cual, los olores ya te van preparando para disfrutar. Te los comes recién hechos, calentitos, durante todo el recorrido por la feria, estás disfrutando de estupendas vistas, siempre con el mar de fondo. Además, por si eso fuera poco, se reúnen músicos y gaiteros que te hacen la estancia más amena.
Si además de esto, tenéis la suerte de que el tiempo os acompañe, pues apenas estará
empezando el otoño, todavía podréis disfrutar de sus playas. Os puedo decir que me parecieron estupendas, eso si, más frías que las del mediterráneo. Sin ánimo de hacer comparaciones, por las noches, también organizaban actividades como la noche de las meigas, en la que todos aparecían disfrazados de brujas, con velas y farolillos y muertos vivientes por todos los rincones.
También llamaron mi atención otras cosas de la zona, como sus rías, sus mareas, los pescadores, las mujeres mariscadoras etc…, pero de todo eso hablaremos otro día.