Personalmente pienso que complicado que tiene que ser para esos padres que están viviendo esa difícil etapa en sus hijos como es la adolescencia.
Injustamente, la mayoría de veces, justificamos el mal comportamiento a la familia. Por lo que he podido ver en algunos casos, pienso que aveces, no tiene nada que ver tener una buena educación para que nuestros hijos nos acaben dando quebraderos de cabeza.
La comunicación es muy importante pero; ¿Qué tiene que hacer una madre o un padre,cuándo sus hijos se niegan a contar lo que les está pasando?
Supongo que es una lucha continua. Siempre intentamos darles todo lo mejor, pero hasta ¿Qué punto es bueno o malo?.
Cuándo los niños van al cole estamos cerca de ellos, vivimos el día a día, deberes, exámenes, las salidas al parque… En fin, están ahí y eso nos da tranquilidad.
Lo difícil empieza con la ESO, un gran cambio para los chavales,en el cuál todo influye; amistades, estudios, conflictos entre compañeros y otro campo como es el tema de las drogas.
Ojalá todo fuera más fácil, pero seamos sinceros, nadie está libre de cómo vayan a actuar nuestros hijos cuándo entran en cierta edad. Los jóvenes de hoy no valoran lo que tiénen, no piensan que para tener algo en la vida hay que esforzarse. A veces són egoístas, sólo quieren conseguir cosas materiales y no piensan en nada más. Unos maduran antes, pero otros tardan y eso conlleva entrar con ellos en una serie de conflictos. Supongo que eso és como todo, hay que estar ahí en los buenos momentos para disfrutarlos y en los malos momentos, para ayudarlos y hacerles entender cómo afrontar los problemas.
En fin, el tema de la adolescencia pienso que es todo un mundo de sensaciones.