Se decía de España que era un país menos racista comparado con Alemania, Francia, Inglaterra… Otro dicho comulgaba con que el español no era racista, siempre que no lo tuviera dentro de su casa.
Lo que es evidente, sin duda, es que España no ha tenido inmigración como consecuencia de los 40 años de dictadura franquista. Siendo un país casi tercermundista, cerrado políticamente, lo que nos convirtió precisamente en exportadores de emigración.
Con la llegada de la Democracia y, sobre todo, con la entrada en la Unión Europea, España se desarrolla y da un gran salto económico (demasiado rápido). Esta ayuda europea conlleva también unas obligaciones, compartir problemas, uno de ellos es la inmigración masiva que sufren los países más desarrollados de la Unión (Alemania, Francia e Inglaterra).
La demografía de España en este momento la convierte en un país de viejos. Se ha pasado muy rápido de familias que tenían de 6 a 10 o más hijos a familias que tienen uno o dos hijos, máximo tres. Este es un grave problema que encuentra en la inmigración la solución perfecta. Sin embargo, este problema es la excusa que todo el mundo tiende para hacer de España un país de efecto Llamada. Así, Alemania, Francia e Inglaterra, sobre todo nos colocan la mayor parte de sus excedentes de inmigración. Sólo un mínimo insignificante entra desde África en pateras.
Como colofón, la bonanza económica, debida en gran parte a la especulación del LADRILLO, convierte a España en un paraíso de trabajo y calidad de vida. El Efecto Llamada es aterrador y la inmigración entra masivamente y de forma completamente irregular por Tierra, Mar y Aire.
Llega una Crisis Mundial por culpa en gran parte de la especulación incontrolada del Poder Económico Mundial. Pero en España los efectos de la Crisis van a ser desoladores. La mala política en inmigración y en desarrollo y crecimiento controlado nos va a llevar a unos niveles de paro y pobreza intolerables. Desgraciadamente creo que esto nos conduciraá inexorablemente a niveles más altos de Racismo y Xenofobia.
Las personas inmigradas tendrán que trabajar a cualquier precio y condición para poder subsistir, se agruparán en grupos familiares, su sistema de vida está preparado mejor para la pobreza que ya tenían en sus países de origen. Por el contrario, las familias españolas con una forma de vida diferente , las personas emancipadas de la familia y arruinadas por sus hipotecas, no podrán aceptar cualquier sueldo y ésto sin duda alguna desembocará en conflictos sociales, xenófobos y racistas a todos los niveles, principalmente a nivel electoral de la Ultra Derecha. Desgraciadamente, subirá como la espuma.
Lo teníamos todo para hacerlo bien. Conocíamos el problema a través de otros países, sobre todo de Estados Unidos. Sabíamos las consecuencias de no hacerlo bien. Sabíamos como nos teníamos que enfrentar al problema, como regularlo y adaptar la inmigración de manera pausada, sin prisas, con contratos desde el país de origen, adaptados a las necesidades laborales de cada momento y, aún y así, lo hemos convertido en un autentico caos.
Otra vez España hace las cosas demasiado rápido. Otra vez nuestros políticos, banqueros, dirigentes, empresarios… son unos partidistas, corruptos, avaros, especuladores, etc. Sólo importa el poder y el dinero. Otra vez España tiene con la crisis y la inmigración un problema muchísimo mayor que el resto de los países desarrollados.