Barberà del Vallès, es una ciudad moderna, bastante llana, con amplias avenidas, abundantes jardines y parques.
Está muy bien comunicada, por tren y autobuses. Con buenos accesos de autopista. Muy bien ubicada entre Sabadell y cercana a Barcelona.
Es un placer pasear, sobre todo, en las tardes de verano. Sus plazas y avenidas rebosan vida.
Hay muchos niños que juegan y personas mayores que aprovechan el abundante mobiliario urbano.
Sus terrazas se llenan de alegres murmullos de gente que disfruta de una vida apacible.
Muchos árboles, adornan sus amplias aceras, y quedan todavía, una pequeña parte de los bosques de pinos que, en abundancia, debieron poblar la zona.
Grandes macetones rebosantes de flores, alegran la vista y embellecen sus zonas más céntricas.
Está aceptablemente limpia, en comparación con otras ciudades del entorno de Barcelona.
También tiene una parte negativa:
Últimamente se ha masificado con enormes bloques de pisos que parecen moles sin ninguna concesión a la estética. También hay gente muy poco considerada que causa destrozos en jardines e incluso, roba las flores, sin que se ponga ninguna objeción por parte de las personas que debieran ocuparse de poner freno a estas acciones.
Los perros defecan y orinan donde quieren y aunque las cacas se pueden retirar, no ocurre así con los orines, que manchan en abundancia las fachadas, farolas etc.
Esto supone un riesgo para la salud, sobre todo de los más pequeños.
Afea las fachadas, farolas, etc… causando un gran deterioro.
He visitado algunas ciudades del norte, donde friegan con agua caliente a presión. Todo luce mucho más bonito.
Si ellos disfrutan de una limpieza así, ¿Por qué no podemos nosotros?