Ayudas, cuento chino
7 abril 2009
Yo vivo en los pisos Europa, un piso viejo como la mayoría de su gente. Cuando hay que hacer algún arreglo y poner dinero, los vecinos no pueden. Eso es lo que ocurrió el año pasado cuando se decidió pintar la fachada, que esta en mal estado y hay vecinos con humedad.
Los problemas empiezan cuando pides los presupuestos:
- Primero todos son carísimos, imposibles de pagar.
- Segundo, se piensa en pedir las ayudas que ofrece la Generalitat y el Ayuntamiento con la ley de barrio, y entonces sí empiezan los problemas.
Por ejemplo, si el presupuesto es de 3000€ por vecino, cuando tu pides las ayudas viene el perito y te dice que sí, pero que para concedértela también tienes que arreglar las luces de la escalera, las tuberías del agua, etc… En resumen que si el presupuesto subía a 3000€, ahora sube a 5000€. Si no puedes pagar el primero como vas a pagar el segundo.
Hemos decidido no arreglar la fachada, como he contado antes la mayoría de los vecinos son gente mayor, no pueden pagar ese dinero ni hacer frente al préstamo que hay que solicitar para hacerlo.
Así que seguimos igual, bueno igual no, más desilusionados porque cuando lees que el Ayuntamiento se va a gastar la mayor parte del dinero de la ley de barrio en arreglar el rio Ripoll, te sientes engañada.
Pienso yo que si lo van a dejar para poder bañarse, pescar peces o hacer submarinismo, no se cualquier locura.
En mi humilde opinión encuentro que es mas importante una fachada en mal estado que poner bonito el río.
Por eso pedir ayudas es un cuento chino.
