La neutralidad de los sentimientos
26 abril 2013
Solemos buscar y preguntarnos muchas cosas durante el transcurso del tiempo, que llevamos sin permanecer en los lugares que alguna vez formaron parte de nuestra vida, por instantes de paso, como las aves cuando emigran de una epoca a otra.
Los alumnos somos un poco asi, al igual que los maestros, cada uno tiene su vida. Sólo compartimos el tiempo que permanecemos juntos en el estudio que forma parte de nuestros pasos más solidarios, por los senderos de la enseñanza y del aprendizaje.
Los verdaderos recuerdos que nos llevamos son aquellos que nos reportaron positividad delante de nuestro mirar en todo aquello que aprendimos, con todo lo bueno que compartimos, con los que si eran buenos compañeros, en los cursos anteriores dónde pudimos tener el placer de estar en armonía.
Pero lamentablemente para los que somos civicos, aplicados y estudiosos, los tiempos de la crisis actual nos han reportado problemas de una falta de respeto y de falta de educación, etica, en muchos lugares, que nos han echo dejar de lado, un lugar dónde estuvimos bien, hasta que todo se lo cargaron.
No se si le fallo la trazabilidad, o si fue falta de información sobre la gente que entro en el centro de estudios, a compartir, con los que siempre habíamos procurado estar bien con todo el mundo.Tristememte, para los que valoramos la Fundación Barberà Promoción, que nos sucedierá eso dentro de un ultimo curso. Nos dolio, nos hizó volvernos más cerrados.
No por falta de confianza, sino por inseguridad ante el peligro vivido. Lo minimo que esperabamos los que fuimos afectados, era comprensión y costado por la gente del mismo centro, pero no fue asi.
Es cierto que los que nos llevamos bien eramos minoria, pero creéis que por ser mayoria los que nos agredieron merecian que los que trabajaban dentro como la de recepción se llevaran mal con los que fuimos por desgracia victimas de está situación ajena a nuestra voluntad.
Dónde está la justicia, para aquellos que renunciamos a la poca vida que teniamos, por personas avariciosas, bajas en sus acciones, cretinas solapadas, egoistas como los marginales de un barrio del Bronx de Nueva York. Que no se detuvieron en destruirlo todo, que no tuvieron gratitud por nada de lo que se les daba subvencionado.
Creéis que podemos ir por la vida tranquilamente, después de haber estado viviendo este infierno psicologico día tras día.
Como podemos ir sin miedo? Si sabemos que los tenemos en nuestra ciudad o en otras ciudades, que a mejor podemos encontrarlos.
Yo estoy muy decepcionada, porque siempre defendí al ser humano en cada uno de mis artículos, ver tanta maldad en los ojos de la gente, me puso enferma.
Olvidar, perdonar si, mientras se mantengan bien lejos de mi persona.
































